miércoles, 27 de junio de 2012

Conclusión final

Para finalizar y  reflexionando sobre los aspectos trabajados en la asignatura, las aportaciones personales, los sentimientos generados durante el transcurso del semestre, la experiencia compartida con mis compañeros, las diversas contradicciones sentidas… y, al fin y al cabo el descubrimiento propio emocional, me gustaría resumir lo que para mi a supuesto un tipo de asignatura como ésta.

Tal y como comentaba durante mi presentación,  una asignatura que tratase la emociones y las relacionase con la sociedad y el mundo que nos rodea  llamaba mi atención. Una asignatura que dejase un poco de lado tanta fundamentación teórica y desarrollo histórico educativo y se metiese de lleno en la parte más profunda de la sociedad, su corazón. Una asignatura llena de ventajas ya que, si quieres, paralelamente te puedes permitir ir avanzando y creciendo interiormente y, si te dejas envolver, puedes sumergirte en un complejo mundo, tu propio mundo interior.

Para mi el aspecto emocional es igual o mas importante que el resto (cognitivo y socioafectivo) y por eso creo que es vital que se le de el valor que tiene. Gracias a los aprendizajes durante la carrera soy consciente de la gran necesidad afectiva durante los primeros años del niño y, por tanto, de la importancia en el desarrollo emocional y afectivo de estos.

Esta asignatura además ha querido ahondar más en la temática a través del debate, las conversaciones y experiencias compartidas, algunos videos referenciales, etc. haciéndola más rica.

No obstante, también es cierto que bajo mi punto de vista he echado de menos la improvisación   en más de una ocasión. Soy consciente de que hay un tiempo y una mínima programación pero aun así, esta asignatura permite identificarte a menudo con la temática que se plantea y eso hace que inevitablemente quieras compartir tus inquietudes, experiencias, etc. pero en ocasiones ha sido necesario reconducir de nuevo las conversaciones para no desviarnos del tema y eso a mi parecer ha provocado que finalmente las clases fuesen menos personales.

Yo recuerdo el inicio de la asignatura, me encantó, quería que llegase de nuevo  otro día más, en el que compartir y seguir aprendiendo al lado de mis compañeros. Pero lo que sucedió es que hubo un día que llegué a aburrirme, llegué a echar de menos los momentos que se generaban al principio, en los que yo tuve la sensación que en general estábamos más receptivos y predispuestos… entonces me paré a pensar sobre el posible porqué.

No tengo una certeza absoluta sobre porque sentí ese cambio, pero creo que es posible que la dinámica en general de la clase ya no me provocara la misma sensación que al principio.

Yo por ejemplo esta asignatura la haría mediante el debate y el diálogo. A través de la interacción de los alumnos. Evidentemente debe haber una parte de fundamentación pero  haría que se trabajase en casa, que cada alumno, mediante una pequeña guía previa, buscara la manera de ofrecer al grupo alguna aportación sobre el tema a tratar, ya fuese vivencial o sobre artículos, videos, ponencias, etc. que hubiera encontrado.

Considero que enriquecería y ayudaría a entender mejor el mundo emocional dado que lo estaríamos experimentando al mismo momento que lo trabajamos.

Y una nueva propuesta que quisiera hacer es que dado que esta asignatura, a diferencia de cualquier otra que haya tenido durante la carrera, te permite estar mas en contacto contigo y, de algún modo abrirte más a tu compañeros, sería interesante que como forma de evaluación final se propusiera una aportación individual y oral, hacia el resto de tus compañeros y profesor en la cual expusieras, de la temática trabajada algún aspecto que consideraras importante resaltar mediante aportaciones propias pero a su vez fundamentadas. Una exposición en la que se pudiera transmitir a los compañeros una emoción, elegida libremente. A su vez la evaluación sería compartida entre el maestro y el resto de compañeros, o si más no, se tendría en cuenta la evaluación de estos hacia el compañero que expone.

Mi conclusión final es que agradezco haber tenido la oportunidad de tener una asignatura que trabaje el aspecto emocional de la persona y, a pesar de las nuevas sugerencias o aportaciones que haya podido hacer, me ha gustado la temática trabajada, creo que me ha aportado nuevos conocimientos y herramientas para mi futuro, espero, como docente.





Actividad 11 - La caja de las emociones

“NARRACIONS VISCUDES”



El maestro ha de transmitir antes que un saber, un
tiempo. El maestro ha de llegar como el autor,
para dar tiempo y luz, los elementos esenciales de
toda mediación
.
María Zambrano


Si soy sincera, no me he mirado una por una las actividades que se proponían sino que he escogido aquellas cuyo título han llamado mi atención.
He decidido quedarme con esta, porque a parte de que el nombre me resulta especial, cuando he leído en lo que consistía he creído que se podía relacionar con otra de las que se especifica: “Dòmino d’emocions”.

El hecho de compartir una experiencia vivida, del tipo que sea, y, a su vez manifestar lo que se ha sentido, tanto quien lo está explicando como quien lo escucha, provoca un efecto dominó, permitiendo a su vez trabajar diversas emociones a la vez y compartirlas. De esta manera los pequeños pueden observar que un mismo acontecimiento puede provocar diferentes sensaciones y, por tanto, esa sensación es personal e individua, única de la persona que la experimenta.
Además es un tipo de actividad que no requiere más que la predisposición y motivación de los niños, quienes serán los que manifiesten sus vivencias. Por otro lado creo que es imprescindible que el docente no fuerce ni promueva un tipo de actividad como esta sin tener en cuenta a los pequeños ya que también puede causar otro nuevo efecto dominó y es el de recibir el efecto totalmente contrario en ellos.

También considero importante por parte del docente que haya definido unos objetivos previos y, que aproveche las diferentes aportaciones de los niños para trabajar de manera globalizada tanto los aspectos emocionales, cognitivos como sociales que puede ofrecer un tipo de actividad tan enriquecedora como la propuesta.

Actividad 10 - Periodo de adaptación II



 “Existen acontecimientos en la vida del niño que se graban en la trayectoria humana de la persona; uno es el día en que empieza la escolaridad.
Hasta esa fecha un niño ha convivido en el hogar con la familia. A partir de entonces va a compartir su existencia con otros compañeros y con el docente.

En este periodo están implicados los niños que pasan de la vida familiar al entorno del centro, el profesorado para quien representa una etapa de tensión física y psicológica y la familia que decide cuando y como realizar esta incorporación.
La educación es una competencia mixta entre padres y educadores. Este argumento plantea, por tanto, la necesidad de que haya una colaboración en las actuaciones específicas de estos dos estamentos, lo cual deberá traducirse en acciones conjuntas y coordinadas.” (http://www.csi-csif.es/andalucia/modules/mod_ense/revista/pdf/Numero_16/EMILIA_BUSTOS_1.pdf)
Es durante el periodo de adaptación cuando el niño rompe por primera vez el vínculo de apego con su figura de referencia y empieza a convivir con otro adulto que ni tan siquiera conoce, por tanto, en este periodo es necesario que el docente establezca fuertes lazos con el niño y con la familia y se gane la confianza de ambos.

Durante el periodo de adaptación el docente se encuentra con diversos obstáculos que probablemente le provocaran estrés y nerviosismo por un lado y desgaste por otro dado que los pequeños manifiestan sus inquietudes ante este proceso de diferentes formas: trastornos del sueño, irregularidades en la alimentación, llanto, irritabilidad…
Por eso considero importante que se establezcan ciertas normas, mínimas, de funcionamiento. Una organización que a su vez denota la importancia del proceso, por tal de llevarlo a cabo respetando al máximo las necesidades de los pequeños y las de las familias, ayudándoles a facilitar el duro paso que supone para ambas figuras  la separación.

Es responsabilidad de la escuela prevenir esta situación y anticiparse a ella, de manera que el desarrollo de este proceso sea lo más breve posible y con el menor coste emocional y afectivo para los pequeños, no obstante no puede establecerse una pauta única, aplicable a todos los pequeños ya que esto contrariaría totalmente lo que acabo de decir.

Cada niño tiene su ritmo y necesita su tiempo, y eso es necesario respetarlo, si pretendiésemos forzarlo se anularía el propósito del periodo de adaptación y se romperían los lazos de unión entre familia y niño con la escuela y el docente.

Como respuesta ante tal pregunta bajo mi punto de vista no es correcta. Si bien la respuesta es cierta ya que un maestro muy probablemente desempeña todas y cada una de las funciones que especifica e incluso más, por otro lado, forma parte de la tarea docente y, no creo que deba verse como una carga de responsabilidades sino que es necesario que se tenga una visión global y de apertura hacia el gran mundo de la educación.
No obstante también podría interpretarse como una paradoja respecto al poco reconocimiento que existe hoy en día en cuanto a la tarea del docente, una visión más crítica e irónica sobre lo que supone o debería suponer ser maestro.

Ser maestro no debería considerarse un trabajo sino un estilo de vida y una actitud ante la vida.

Sin olvidar la trayectoria de lo que ha sido la enseñanza...




EL MAESTRO

Con el alma en una nube
y el cuepo como un lamento
viene el problema del pueblo
viene el maestro
el cura cree que es ateo
y el alcalde comunista
y el cabo jefe de puesto
piensa que es un anarquista
le deben 36 meses
del cacareado (mento)
y el piensa que no es tan malo
enseñar (toreando )un sueldo
en el casino del pueblo
nunca le dieron asiento
por no andar politiqueando
ni ser portavoz del cuento
las buenas gente del pueblo
han escrito al menisterio
y dicen que no esta claro
como piensa este maestro
dicen que lee con los niños
lo que escribio un tal Machado
que anduvo por estos vagos
antes de ser exilado
les habla de lo inombrable
y de otras cosa peores
les lee libros de versos
y no les pone orejones
al explicar cualquier guerra
siempre se muestra remiso
por explicar claramente
quien vencio y fue vencido
nunca fue amigo de fiestas
ni asiste a las reuniones
de las damas postulantes
esposas de los patrones
por estas y otras razones
al fin triunfo el buen criterio
y al terminar el invierno
le relevaron del puesto
y ahora las buenas gentes
tienen tranquilo el sueño
porque han librado a sus hijos
del peligro de un maestro
con el alma en una nube
y el cuerpo como un lamento
se marcha,se marcha el
padre del pueblo
se marcha el maestro.

Patxi Andion

lunes, 25 de junio de 2012

Actividad 9 - Periodo de adaptación I

"Una mare li diu a la mestra del seu fill de tres anys que fa poc que ha començat el nou curs escolar i que per tant, està en el procés del període d’adaptació, que aquest ja està suficientment adaptat i que considera que ja pot finalitzar aquest període. La mestra li va respondre que, encara que el nen ja estigués adaptat, era ella la que tenia por i no es sentia còmoda finalitzant el període d'adaptació abans d’hora, perquè necessitava que les coses anessin com estaven programades."

Recuerdo que esta actividad la comentamos en clase y en un principio entendí el planteamiento al revés, que era la profesora quien le hacía la sugerencia a la madre.

En este comentario hay dos cosas que podríamos resaltar, por un lado la iniciativa de la madre ante el planteamiento, y vamos a suponer que habla sin conocimiento de causa y no dispone de información sobre el periodo de adaptación y por tanto el planteamiento nace de una necesidad propia. En segundo lugar la respuesta desafortunada de la maestra, que denota inseguridad e inflexibilidad y, también podríamos arriesgarnos a afirmar que crea distancia con la madre puesto que cuestiona su planteamiento y lo pasa por alto.

Para mí, el ideal de esta situación, hipotéticamente hablando, hubiera sido encontrarnos ante la misma situación pero que la maestra hubiera planteado desde el punto de vista del niño y sus necesidades,  la importancia que tiene el periodo de adaptación a estas edades y, de la posibilidad de que para el niño, una entrada paulatina, pudiera hacerlo sentir mejor. De esta manera estoy convencida que el impacto de la conversación sobre la madre hubieses sido muy distinto y a su vez la hubiera hecho reflexionar y quizás replantearse la propuesta inicial.

No obstante también es cierto que la decisión finalmente siempre ha de ser de la familia y, aunque se trate de comprender la posición de esta y de explicarles la importancia de este periodo y lo que supone para el niño, la última palabra deberían ser la de los padres.

He querido adjuntar este video ya que me parece interesante el enfoque que propone el ponente: una pincelada rápida sobre las actuaciones de los padres frente a las reacciones de los niños, aunque no esté directamente relacionada con el tema que se trata en esta actividad. He considerado propio adjuntarlo ya que a grandes rasgos refleja la importancia del vinculo afectivo en los primeros años del níño.


He sentido especial curiosidad sobre la parte que comenta casi al final en referencia a cómo desviar el foco de atención del niño en un momento de pataleta y cómo les ayuda en un futuro a aprender a aplicarlo cuando así lo necesitan. Y digo que me ha llamado la atención porque a pesar de que encuentro interesante la aportación me crea la duda de si esto no provocará, por el contrario, que los niños dejen de analizar lo que les causa la pataleta y se evadan, de una manera más superficial, alejándolos de ellos mismos y así, evitando que aprendan a conocerse.
Imagino que no se puede generalizar, ni aplicar una estrategia de manera continuada como único método de enseñanza-aprendizaje, y por eso creo que resultan enriquecedores este tipo de videos que te permiten extraer lo que consideras conveniente y, a la vez fundamentan de manera concisa y directa, en este caso, la importancia de una buena base de relación.


miércoles, 6 de junio de 2012

Actividad 8 - La escuela de nuestros días


La escuela de nuestros días


Si tenemos en cuenta la evolución en el ámbito educacional, podemos determinar que dentro de las aulas, empieza a resurgir, o por lo menos se pretende, una nueva visión del niño y su potencial.

Tradicionalmente la escuela era considerada como la única transmisora de conocimiento y, por consiguiente, dentro de las aulas se respiraba un ambiente de autoritarismo, estrechamente relacionado con la teoría conductista, asumiendo por tanto que el comportamiento de los niños era una respuesta a su ambiente pasado y presente y que todo comportamiento es aprendido y por tanto puede ser también modificado.

Así pues un maestro de educación tradicional considera que el niño debe ser calificado en base a los estándares de aprendizaje y mediante sus resultados académicos, conceptúa el currículo por áreas delimitadas, materias independientes. La escuela se considera una institución desvinculada del resto de la comunidad y única conocedora y portadora del saber.

El niño tiene sus capacidades totalmente limitadas y está a merced del maestro frente a cualquier situación.

No obstante, gracias a todas las aportaciones e investigaciones de los últimos años, cada vez hay una mayor concienciación sobre la educación, tanto en el ámbito familiar, social y escolar, y, por tanto, actualmente se considera a toda la comunidad como parte educativa y responsable de sus miembros.

Para mí, una escuela ideal, que pretenda dar respuesta a las necesidades emocionales, es aquella que tiene como base una filosofía humanista, es decir escucha, participación y comunicación activa. Es aquella escuela que no delimita ni física ni cognitivamente, que hace del niño el protagonista del lugar, que respeta los recursos naturales, que potencia al máximo las capacidades de estos de manera individual, que atiende a la diversidad y trabaja la inclusividad y, en definitiva que ofrece un aprendizaje integral para toda la vida. Una escuela que presenta el currículo en espiral, que el personal docente comparte la filosofía del centro y  trabaja cooperativamente.

Como objetivos principales destacaría, partiendo de la figura del niño:

- Conseguir el desarrollo de sus capacidades al máximo (tanto emocionales, como sociales como cognitivas) de manera real, directa i cuotidiana.

- Conseguir una escuela integradora, atendiendo el principio de inclusividad.

- Ofrecerle un marco de seguridad partiendo de sus intereses, necesidades y motivaciones.


Como modelo de referencia destacaría el constructivista, pero con algunos nuevos matices: potencializar más las capacidades emocionales de los niños, como por ejemplo veíamos en el vídeo del profesor Toshiro Kanamori de “Pensant en els altres”.

Un modelo centrado totalmente en el niño y que fomente un aprendizaje integral para toda la vida.
 

"La emoción dirige la atención, y la atención dirige el aprendizaje"
 Robert Sylwester

Para poder explicitar como sería un centro que trabajara y diera respuesta a las necesidades emocionales me gustaría previamente definir que es lo que considero una necesidad emocional y que creo que aporta una educación en este ambito.

La Educación emocional persigue enseñar a enfrentarse a situaciones presentes así como prepararse para el futuro, proporcionando crecimiento y enriquecimiento personal y diversas estrategias a las que poder recurrir para controlar tus propias emociones, para poder entender las de los demás y para poder relacionarte en diversos contextos en los cuales se reflejen relaciones sociales.

¿Por qué considero vital una educación emocional?

Porque los niños no siempre desarrollan de forma espontánea las cualidades emocionales y capacidades sociales que los convertirán el día de mañana en adultos responsables, apreciados y felices. Necesitan que se les oriente y se les permita expresar aquello que están sintiendo en todo momento, para que en el futuro puedan reconocerlo y sepan como gestionarlo.

Sin olvidar, no obstante, que la vida familiar será la primera escuela de aprendizaje emocional para el niño.

Por nuestra parte debemos conocer y aceptar las individualidades de los niños, para que de esta manera podamos reconocer las debilidades y fortalezas que posee cada uno.

Actividad 7 - Dos modelos de familia

Dos modelos de familia

Me gustaría iniciar esta reflexión  sobre el artículo leído  Retrato de dos modelos de familia”  (Cuadernos de pedagogía, nº378 abril 2008) aclarando en un primer lugar que me ha resultado dificultosa su lectura puesto que no comparto la premisa inicial. Lo considero  extremista y dista de la realidad (bajo mi experiencia) lo cual no me ayuda a sentirme identificada con lo que explica.

De todas formas también es cierto que hay observaciones y reflexiones con las que sí estoy totalmente de acuerdo, por ejemplo cuando indica que “…la buena utilización de los medios de comunicación favorece el crecimiento cognitivo, y la posibilidad de leer y valorar opiniones diferentes con respecto a los acontecimientos de la actualidad y de las crónicas estimula el espíritu crítico y, con ello, la consecución de la autonomía personal”. Pero lo considero un ideal, dudo mucho que se haga actualmente un buen uso de estas potentes herramientas, por un lado, y de que se fomente y se trabaje, tanto dentro del ámbito familiar como escolar como social, un espíritu crítico, reflexivo y autónomo.
Para empezar creo que actualmente vivimos en una sociedad donde domina lo estético, y superficial, una sociedad competitiva, individualista y muy consumidora, una sociedad cada vez más ignorante y desinteresada, una sociedad completamente desmotivada. La gente está desengañada, pero creo que nos falta caminar en la dirección correcta para reconducirnos y empezar a sentir una mayor satisfacción personal.

Actualmente los modelos de familia, bajo mi punto de vista, son un perfecto reflejo de la sociedad actual. Nos encontramos ante una gran diversidad familiar, que presenta estructuras muy distintas a la nuclear.

Con la incorporación de la mujer al trabajo, la libertad y aceptación social de nuevas y distintas parejas, la tendencia no religiosa cada vez de mayor impacto y con ello la posibilidad de divorcio, las nuevas tendencias ideológicas sobre el mundo de la pareja y la educación, la dificultad de emancipación entre los jóvenes, la flexibilidad dentro del núcleo familiar y los cambios de rol, el avance tecnológico, etc… considero que los niños se rodean de un ambiente totalmente polivalente y rico, que podría ser de gran aportación y enriquecimiento, sin embargo, el resultado es una mayor desatención y, por consiguiente, tal y como cita el artículo “… la violencia protagonizada por adolescentes, los actos de acoso y los no menos importantes problemas de aprendizaje son casi los únicos temas que surgen cuando se oye hablar de niños y adolescentes…”  , bajo mi punto de vista es interesante destacar, además, que actualmente vivimos en una sociedad sin tiempo que hace que ni tan siquiera reflexionemos sobre estos aspectos, y, por otro lado, nos olvidamos de que los niños ven y lo que ven es lo que hacen.


La clave de la educación de los hijos





Después de esta pequeña introducción, me gustaría comentar algunos de los aspectos que se destacan sobre los dos modelos de familia.

Por un lado nos habla del modelo hiperprotector, resaltando la fragilidad de los pequeños, el egoísmo, la no comunicación y la incapacidad para hacer y resolver, por otro lado nos presentan el modelo democrático-permisivo del cual destacan el consenso para todo entre los miembros, violencia de los hijos a los padres y por consiguiente totalitarismo y autoritarismo por parte de los hijos.

Estos son los desencadenantes de los dos modelos educativos, los cuales, supuestamente tienen como objetivo la paz familiar.

Bueno pues, a mi parecer, sí creo que existen tendencias hiperprotectoras y democráticas en el ámbito educacional no obstante, el artículo plantea dos perfiles excesivamente concretos y definidos que dudo que se den tan ampliamente dentro de la sociedad. Hay atisbos y ciertas tendencias, hay familias partidarias de una educación protectora, otras democráticas, otras autoritarias… pero pienso que el resultado final es una combinación de los distintos matices y modelos y por consiguiente un equilibrio, si es así, es cuando creo que puede darse una buena educación dentro del ámbito familiar.

En la actividad se nos pide que destaquemos lo más relevante de cada modelo y especifiquemos las consecuencias futuras que ese tipo de educación puede conllevar. Para mí es difícil hallar otras consecuencias que no sean las que se citan en el artículo dado que me cuesta imaginar un perfil de familia como el que se describe. De ser así, entiendo perfectamente que hable de hijos violentos, frustrados, autoritarios, egoístas y, en un futuro con grandes problemas adaptativos y relacionales dentro de la sociedad y con mayor índice de frustración en caso de no modificar la conducta adquirida. Por otro lado el sentimiento de los familiares seguramente sería el de víctimas ya que se replantearían el problema des de un punto de vista propio: ¿Qué he hecho mal? ¿Cómo es posible que me trate así si le he dado y ofrecido todo lo que tengo? En ningún momento se replantearían el problema des de un punto de vista educacional y de actitud, reconociendo que los valores que les han infundado rozaban casi lo inmoral.

Comparto la idea de ofrecer e informar a las familias, como futuros maestros, sobre los riesgos que puede conllevar una excesiva complacencia, flexibilidad, tolerancia, etc. y por consiguiente la necesidad de transmitir la importancia de establecer límites, creo que ese es el mensaje de este artículo.


Pensando en los demás


PENSANDO EN LOS DEMÁS…


Quiero aprovechar uno de los documentales que tubimos la suerte de poder   ver en la asignatura de Educación Inclusiva, “Pensando en el otros” para la reflexión de esta temática puesto que presenta algunos de los elementos que yo personalmente considero esenciales para llevar a cabo una buena práctica educativa.





Qué nos enseña este reportaje?

Que una nueva manera de enseñar es posible, que el arte de vivir es todo un reto, que las emociones no están en los otros sino que nacen de un mismo, que la felicidad acompaña la enseñanza...

Pienso que este documental es una gran herramienta de trabajo para todos y cada uno de nosotros, tanto si somos maestros, padres, compañeros, etc. En esta sociedad parece que los sentimientos y, en especial los que traen escondida alguna connotación negativa (llantos, miedos, rabia...) se tienen que reprimir. Nos enseñan desde muy pequeños que las debilidades tienen que ser de cada cual y nos hacen sentir que a nadie le gusta estar rodeado de gente con tendencias depresivas, actitudes negativas... ¿por qué cuando alguien llora rápidamente el consuelo va dirigido a conseguir que deje de llorar? Por qué una de las primeras palabras pronunciadas es: No llores... Por el contrario nadie te dice nunca que dejes de reír. ¿No se trata al fin y al cabo de sentimientos?

Este documental pues es una nueva revolución y evolución dentro del ámbito de la enseñanza, es una lección que todos tendríamos que aplicar no tan sólo dentro de un aula sino en nuestro día a día. Crear vínculos estrechos con la gente con la que compartimos parcelas de nuestra vida, aprender a ser felices, empatizar con los otros... en definitiva, pensar en los otros.
Me maravilla la naturalidad con la que estos niños tratan las emociones, me fascina que puedan romper a llorar y puedan expresar lo que verdaderamente sienten y además con todo el respecto de  sus compañeros. Me sorprende gratamente el grado de comprensión de quienes rodean a la persona que manifiesta un problema, la capacidad que tienen de sentir en un momento dado como este, e incluso de manifestar las emociones que en aquel momento los mueven.

Otro aspecto destacable es el de la comunicación. Los niños hacen razonamientos increíblemente maduros, exponen y manifiestan diferentes opiniones encontradas desde una lógica absoluta y no desde un arrebato, ¿por qué? Porque son razonamientos nacidos desde el interior de los niños, razonamientos que van cogidos de la mano de sus propios sentimientos, son razonamientos más emocionales que racionales y, por lo tanto, razonamientos puros.

El maestro Toshiro Kanamori sabe trabajar las emociones en todas y cada una de las actividades que se llevan a cabo. Por ejemplo con los diarios que se elaboran dentro del aula, los niños están trabajando la escritura a la vez que están expresando las propias emociones. O bien durante la fiesta de final de curso, también crea una simbiosis entre lo emocional y lo cognitivo puesto que los niños elaboraron una carta gigante para despedirse del papa de un compañero que ahora está en cielo, y así, de esta manera él la pudiera leer desde allí.

No obstante tengo que reconocer que para poder aplicar esta práctica es necesario que el propio maestro crea en ella, no se trata de una nueva corriente de aprendizaje. En absoluto, esta práctica va mucho más allá, esta práctica te permite estar en contacto, constantemente, contigo mismo y, por lo tanto cada día estás trabajando tu propia esencia.

Otro aspecto a destacar es la democracia que se imparte en el aula a la vez que está latente la autoridad del maestro (que no el autoritarismo), este equilibrio entre afecto-respecto del maestro con los alumnos, de los alumnos con el maestro y de los alumnos con los alumnos.
Estos niños irradian alegría, felicidad, gozo... a pesar de que durante el año escolar viven y experimentan situaciones impactantes y difíciles de afrontar tales como la muerte, la pérdida de seres queridos, la  despedida de una de las alumnas... pienso que esto los hace crecer emocionalmente, liberarse de las represiones sociales y romper las barreras sentimentales que actualmente nos rodean.

“Reír, llorar, aprender.
Ahora los 35 alumnos entienden que los vínculos de amistad se crean pensando en los sentimientos de los demás. Aprender a pensar en los demás les ha enseñado cuál es la clave de la felicidad y a ser felices desde el fondo del corazón.(Fragment del vídeo)