La familia
Escuetamente definiría el concepto de familia como una estructura social que nace de los lazos de amor entre los miembros, los cuales se ayudan y entre ellos cubren sus necesidades más básicas.
De todas formas, el día que se propuso esta actividad en clase no era capaz de conseguir definir lo que yo creía que era una familia, no era capaz de encontrar palabras que pudieran reflejarlo y pensé entonces en la complejidad del término y en la evolución que ha llevado a cabo el concepto de familia.
A raíz de aquí me planteaba ciertas cuestiones y reflexionaba sobre la sociedad actual y los tipos de uniones existentes, sobre la influencia del amor a la hora de pensar en una familia, sobre la propia responsabilidad de ésta, sobre las estructuras y jerarquías que se forman, sobre la influencia (ahora que estamos estudiando la importancia durante los primeros años de vida en el desarrollo del niño) y la responsabilidad que tiene, etc.
Como definición me ha gustado la que cito a continuación, pues considero que el enfoque de no consanguineidad, actualmente, respeta más la sociedad en la que vivimos.
Recuerdo, no obstante, que en clase, cuando se habló por primera vez sobre la temática, yo no entendía muy bien la propuesta de Iñaki al pedirnos que intentásemos definir lo que considerábamos familia, ¿des de un punto de vista personal? ¿des de un enfoque social?¿un término legal?
Finalmente, durante el desarrollo del ejercicio, entendí su finalidad, que no era otra que la de encontrar, bajo nuestro punto de vista y nuestras experiencias, la definición más completa y más próxima al término de familia.
“...De todas maneras, es necesario acercarnos a una definición y nos parece conveniente hacerlo desde la Psicología, tomamos entonces la que ofrece Arés Muzio, P, y que dice así: “Desde el punto de vista psicológico podemos decir que la Familia: Es la unión de personas que comparten un proyecto vital de existencia en común que se quiere duradero, en el que se generan fuertes sentimientos de pertenencia a dicho grupo, existe un compromiso personal entre sus miembros y se establecen intensas relaciones de intimidad, reciprocidad y dependencia”.
Para nadie es un secreto que los diferentes cambios acontecidos en el mundo actual han dado lugar a otra serie de cambios en distintos espacios y contextos, y la familia no está ajena a toda esta dinámica de acontecimientos.
Por tanto, la familia ha evolucionado y estamos presenciando el surgimiento de nuevos tipos de familia, por lo cual sería más acertado hablar de “las familias” puesto que el concepto “la familia” está quedando desactualizado.
Esos nuevos tipos de familia hacen una ruptura con la familia tradicional, con esquemas tradicionales, aunque no podemos decir que la familia tradicional ha desaparecido, sino que estamos conviviendo con esa familia tradicional y con la nueva familia o familia moderna...”
Tipos de familia
Otro artículo que me ha encantado por su sencillez y claridad es el que adjunto a continuación.
Y me quedo como frase resumen con la siguiente: “…un lugar al que volver…”
Sí, creo que así resumiría yo el concepto de familia.
Una familia feliz
Por Rosa Olivares
Exit, Imagen y Cultura nº 20, noviembre -enero 2005
Exit, Imagen y Cultura nº 20, noviembre -enero 2005
Se trata sin duda del origen. Efectivamente la familia es el punto de partida, el origen de cada uno de nosotros. Explica y justifica quiénes y cómo somos, y no solamente en los aspectos biológicos y físicos, sino en aquellos otros más significativos socialmente de conducta y hábitos. De dónde venimos marca casi inexorablemente hacia dónde vamos. No es un destino, es una herencia.
Se trata de la institución más antigua de la humanidad, reproducida y desarrollada en todas las religiones, en todas las culturas, en todos los climas, por todas las razas. Incluso más allá de lo que consideramos humanidad, en el mundo animal también existe con parámetros similares. Una institución sin duda cuestionada, alterada, evolucionada y "tuneada", que cada uno intenta modificar para que se ajuste mejor a una realidad concreta. Y, efectivamente, la familia occidental de hoy varía de la familia tradicional, como más adelante leeremos; hoy en día hay familias con dos padres, con dos madres, con un sólo padre/madre, con hijos adoptados en lugares remotos, con hijos de diferentes y consecutivas parejas... pero todo esto que puede alterar el significado social de la familia no cambia el concepto esencial, lo que define a una familia. Para algunos la familia es algo parecido a una patria, tal vez la auténtica patria: define una pertenencia a un grupo similar; similar en intereses, en apariencia, de la misma sangre y con las mismas costumbres. Un punto de referencia en una historia corta y personal. Un lugar al que volver, con unas personas que son parte de ti como tú eres parte de ellos. Siguiendo esta línea sentimental muchos son los que opinan que lo que une a una familia es el amor más que la sangre o las leyes. Esto justificaría, como siempre que la palabra amor aparece, cualquier cosa.
Pero en la familia, tal y cómo la conocemos, tal y cómo todos la padecemos, no solamente hay amor. Muchas veces hay otras muchas cosas excepto amor. Hay sobre todo jerarquía. Porque no olvidemos que hablamos de una institución socialmente aceptada y apoyada, es decir de un sistema de control del individuo en sus aspectos más privados. La familia es la que mantiene y transmite una religión, unas costumbres sociales, unos ritos, una ideología. Y es también el origen de prácticamente todos los traumas, miedos, carencias y prejuicios que marcarán ya para siempre nuestras vidas. Si aceptamos algo que parece ya incuestionable, como es que la personalidad de un individuo está formada, en su mayor parte y sobre todo en los aspectos esenciales, a la edad de 7 años, entonces queda evidente que la personalidad de la gran mayoría de los humanos se forma en el seno de la familia. Una gran responsabilidad que se reparte irresponsablemente entre una población que accede al sexo y a la capacidad reproductiva sin demostrar madurez ni preparación para la gran responsabilidad que tendrán que asumir.
En relación a las dudas que en un principio se me planteaban, otro aspecto que ha hecho que recapacite sobre el concepto de familia, es el que se plantea en cuanto a la responsabilidad que recae sobre la familia y, como ésta “…se reparte de manera irresponsable entre la población que accede al sexo y a la capacidad reproductiva sin demostrar madurez ni preparación para la gran responsabilidad que tendrán que asumir”.
Personalmente creo que si de alguna manera se pudiera transmitir a toda la sociedad la gran importancia y responsabilidad que supone tener hijos o formar una familia… sin entrar en temas culturales ni educacionales, sino simplemente, poder transmitir la importancia de los siete primero años de un niño, quizás aparecerían atisbos de conciencia que harían una humanidad más responsable de sus propios actos.
Comparto un video con vosotros de sensibilización con el paso de la vida…
Todos hemos sido, y somos, niños y todos acabaremos siendo, y somos, ancianos…
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